Objetivo general del centro

Lema: RE-CREO ¡Creativos hasta el infinito!

Objetivo general:

Favorecer en nuestros Centros un clima reflexivo y participativo que ayude a formar personas creativas, originales, flexibles, con visión de futuro e iniciativa, que afronten los riesgos y sean capaces de innovar.

Objetivos específicos:

  • Adquirir destrezas   de pensamiento creativo que nos hagan pasar de aprendices, memorizadores e imitadores a pensadores, investigadores e innovadores.
  • Facilitar un ambiente de interiorización y reflexión que ayude a estar plenamente presente en cada instante, comunicarse desde la propia originalidad y cooperar para elaborar junto a otros nuevos conocimientos y actitudes.
  • Vivir nuestra capacidad creadora como una Misión encomendada por Dios que cuenta con nosotros para continuar la Creación y ser portadores de la Buena Noticia del Reino.

Objetivos específicos:

  • Ayudar a hacer un uso adecuado de la libertad favoreciendo el espíritu crítico, el pleno desarrollo de cada uno en su originalidad y la actuación responsable.
  • Educar en la autenticidad y coherencia como el valor que nos lleva a mostrarnos tal y como somos.
  • Comportarse y expresarse con sinceridad, de acuerdo con los valores de la verdad y la justicia.

Introducción:

La verdad se define como: sencillez, pureza, ingenuidad, veracidad, modo de expresarse libre de fingimiento. La persona sincera es aquella que se expresa sin doblez, veraz, real, que no finge.

Lo contrario de esta cualidad es fingir algo que realmente no se siente, por ejemplo, decir algo para agradar a otros cuando realmente no lo sentimos.

Desde pequeño hay que enseñar al niño a ser sincero, esta es una de las cualidades que más se precisa desarrollar en la sociedad actual, es por ello que la educación, la escuela infantil, debe proponerse como meta educar niños y hombres, niñas y mujeres sinceros.

No obstante, en la primera infancia los niños suelen imaginar cosas que aceptan como ciertas y que no constituyen mentiras, sino solamente la dificultad de diferenciar entre lo percibido en la realidad y lo imaginado.

Esto debe ser conocido por el educador, para no señalar como una conducta no sincera lo que es una simple confusión de planos de su mundo interno.

Es tremendamente importante, además, en la formación de este valor el ejemplo del adulto: si el niño o la niña observan y se percatan de que sus padres, educadores u otras personas mayores no son sinceras, tenderán a aceptar como buenos esos patrones incorrectos, y podrán asumir conductas de falsedad y no sinceridad.

Como escuela vicenciana creemos firmemente que Dios es la suma y el fundamento de toda la verdad. Eso quiso decir Jesús cuando predicó: Yo soy el camino, la verdad y la vida”

Para el desarrollo de estos objetivos les proponemos las siguientes actividades. 

Frases:

  • La verdad se muestra con acciones.
  • La verdad hace abrir las puertas de tu corazón.
  • La verdad, por muy dolorosa que sea, siempre es el camino adecuado.
  • Cuéntale a los niños la verdad.
  • Recuerda que debe hablar siempre la verdad, sé sincero y honesto con tu amigo.
  • El amor significa cariño, confianza y sobre todo sinceridad. Yo intento tener todo eso, ¿Y tú?

EL VALOR DEL RESPETO 

Definición

Entendemos como respeto el reconocimiento de la dignidad de las personas, como seres únicos e irrepetibles, creados a imagen de Dios, con inteligencia, voluntad, libertad y capacidad de amar; así como sus derechos según su condición y circunstancias.

Como educadores, deberemos poner el acento en:

  1. Ayudarles a descubrir el propio valor y dignidad como persona y vivir de acuerdo con ello, como medio para respetar a los demás.
  2. Ayudarles a valorar y comprender que toda persona por el hecho de serlo, es merecedora de respeto, independientemente de su edad, sexo, educación o cultura, desde el momento de su concepción hasta la muerte.

 

Vivir esto significa

  • Ver a la persona como otro yo. Tratar a las personas como a mí me gusta que me traten.
  • Cultivar la dimensión trascendente, reconociendo a Dios como fundamento y Señor de nuestra vida.
  • Cuidar la salud personal (espiritual, física, emocional, intelectual).
  • Desarrollar al máximo mis cualidades para ser cada vez mejor persona. Nunca pensar que valgo por lo que tengo, sino por lo que soy.
  • Saber escuchar y ayudar cuando alguien requiera de mi ayuda. No hablar solamente yo, ni querer imponer mis gustos o caprichos.
  • Obedecer a mis padres y profesores. Escuchar con atención, seguir sus recomendaciones e indicaciones.
  • Tratar a los demás con amabilidad. Saludar, despedirse, dar las gracias, pedir las cosas por favor, hablar de buena manera…
  • Saber ceder, no querer imponer siempre mi voluntad, respetando la opinión de los demás.
  • Obedecer las normas del reglamento escolar y de la sociedad en la que vivo.
  • Respetar la intimidad y los sentimientos de los demás.
  • Saber esperar mi turno, para hablar, para pasar, para participar…
  • Saber convivir con los demás respetando las normas y reglas de juego.
  • Respetar mis cosas, las de los demás.
  • Respetar al bien común. Cuidar los lugares en donde vivo, estudio, juego…

 

Qué nos facilita la vivencia del respecto

  • Comprensión.
  • Reconocimiento de la propia dignidad y la de los demás, fundamentada en nuestro ser de Hijos de Dios.
  • La sensibilidad y delicadeza de espíritu para reconocer abusos y malos tratos a la dignidad de otros.
  • Ser agradecidos con los demás.
  • La convivencia y el trato con otras personas que ayuda a descubrir lo bueno que tienen, y a saber escuchar y ceder.

 

Promover el respecto en la escuela

  • Respetar a nuestros alumnos. Ser firme al corregir, pero hacerlo de manera suave y respetuosa.
  • No permitir por ningún motivo la crítica, chisme, burla, actitudes prepotentes o juicios ante compañeros.
  • Fomentar la integración, la comunicación y el trabajo en equipo ayudándoles a conocerse y valorar la riqueza de cada uno.
  • Enseñarles a pedir prestadas las cosas que necesiten, a cuidarlas y a devolverlas en buen estado.
  • Enseñarles a participar en los juegos respetando las reglas.
  • Exigir el cumplimiento fiel del reglamento del colegio y el cuidado de las instalaciones.
  • Promover actitudes de sensibilidad ante las necesidades de los demás por medio de la ayuda material y la oración.
  • Propiciar el respeto a los demás compañeros en el aula:
    • Escuchando cuando alguien hable.
    • Respetando su turno.
  • Esperar el propio turno para hablar.
  • Reconocer las cualidades de cada alumno en público y felicitarlo por ellas, ayudando a todos a valorar las cualidades de los demás.
  • Enseñarles a valorar el trabajo y servicio de las personas que trabajan en el colegio, en la limpieza, secretaría, orden…

 

Promover el respecto en la familia

  • Dar siempre ejemplo de amabilidad y buen trato con todos, independientemente del grado de amistad o simpatía que se pueda tener hacia las demás personas.
  • Fomentar actividades de convivencia que ayudan a saber escuchar: saber respetar las decisiones y opiniones de los miembros de la familia.
    • Ceder ante nuestros caprichos
    • Vencer el egoísmo
  • No desautorizar a los profesores con actitudes de juicio, prepotencia o burla.
  • No permitir por ningún motivo la crítica, burla, actitudes prepotentes o juicios a ninguna persona.
  • Propiciar un ambiente de alegría, cordialidad y acogida a todos los que entren en casa.
  • Hablar mucho con los hijos.
  • Enseñar a cuidar las cosas, mantenerlas ordenadas y utilizarlas como es debido.
  • Fomentar el respeto a la intimidad, los sentimientos y las cosas de los demás:
    • Tocar la puerta antes de entrar.
    • No tomar cosas sin pedirlas prestadas.
    • Cuidar las cosas de los demás y devolverlas en buen estado.

La autoestima podría definirse como la suma de la confianza y el respeto por uno mismo. Es el juicio interno que cada persona hace de su capacidad para enfrentarse a los problemas de la vida. Una autoestima alta nos hace personas seguras, valiosas y capacitadas para vivir, una autoestima baja nos lleva a la inseguridad y a los sentimientos de inutilidad e indefensión.

Confiar en uno mismo no puede confundirse con ser una persona orgullosa. La persona con un nivel de autoestima adecuado no se siente superior a nadie, sino que trata al otro con respeto y benevolencia, pues no le percibe como una amenaza. Confiar en nosotros mismos nos permite disfrutar de la vida con alegría, pues nos aporta seguridad y capacidad de control.

La autoestima influye en nuestra mentalidad y en nuestro actuar diario, así como en los proyectos que nos marcamos y en el sentido que damos a nuestra vida.

Es la cantidad de merecimientos que un individuo percibe en sí mismo como resultado:

  • De las propias experiencias, habilidades y logros personales.
  • Del reconocimiento y estima de los demás hacia nuestra persona o nuestra obra, singularmente de aquellas personas que para él son significativas.

Se robustece la autoestima de tres modos:

  • Afirmación recibida

De niños aprendemos lo que valemos por lo que nos valoran nuestros padres. Nótese la diferencia entre corregir y regañar. Dice el Diccionario:

Corregir: enmendar lo errado.

Regañar: formar el perro cierto sonido en demostración de saña, sin ladrar y mostrando los dientes.

De jóvenes y adultos a veces te alaban si algo te sale bien y entonces la modestia te hace decir: no es para tanto. Otras veces hay indiferencia hacia nuestra persona y nuestra obra. Otras, hay hostilidad.

Nacimos todos para príncipes y a fuerza de que nos regañen nos hemos convertido en sapos.

  • Afirmación propia

No podemos depender de los que vienen de fuera. Estamos en una sociedad competitiva, en la que somos más inclinados a la envidia que a la alabanza sincera de las cualidades y triunfos de los demás.

  • Afirmación compartida

Alabando sinceramente a los demás, dando generosamente nuestro afecto y atención, reconociendo honradamente sus méritos, robustecemos nuestra propia estima, porque pocas cosas satisfacen más que el saber que hemos contribuido a la felicidad de otra persona.

 

Autoconcepto

El auto concepto es la opinión o impresión que la gente tiene de sí misma, es su “identidad hipotetizada”, la cual se desarrolla a lo largo de muchos años. El autoconcepto es el conjunto de percepciones cognoscitivas y actitudes que la gente tiene acerca de sí misma.

El autoconcepto es multidimensional, y cada una de sus dimensiones explica roles diferentes. Una persona puede calificarse como marido o esposa, como profesional, como líder comunitario, como pariente y amigo, y así sucesivamente; esos aspectos diferentes del yo describen la personalidad total.

Los individuos pueden tener autoconceptos diferentes, que cambian de vez en cuando, que pueden ser o no, retratos precisos de ellos mismos. Los autoconceptos se elaboran constantemente, dependiendo de las circunstancias y de las relaciones confrontadas por el individuo.

El autoconcepto está formado por varios niveles:

  1. Nivel cognitivo – intelectual:
    Constituye las ideas, opiniones, creencias, percepciones y el procesamiento de la información exterior. Basamos nuestro autoconcepto en experiencias pasadas, creencias y convencimiento sobre nuestra persona.
  2. Nivel emocional afectivo:
    Es un juicio de valor sobre nuestras cualidades personales. Implica un sentimiento de lo agradable o desagradable que vemos en nosotros.
  3. Nivel conductual:
    Es la decisión de actuar, de llevar a la práctica un comportamiento consecuente.

 

Los factores que determinan el autoconcepto son los siguientes:

  • La actitud o motivación: es la tendencia a reaccionar frente a una situación tras evaluarla positiva o negativa. Es la causa que impulsa a actuar, por tanto, será importante plantearse los porqués de nuestras acciones, para no dejarnos llevar simplemente por la inercia o la ansiedad.
  • El esquema corporal: supone la idea que tenemos de nuestro cuerpo a partir de las sensaciones y estímulos. Esta imagen está muy relacionada e influenciada por las relaciones sociales, las modas, complejos o sentimientos hacia nosotros mismos.
  • Las aptitudes: son las capacidades que posee una persona para realizar algo adecuadamente (inteligencia, razonamiento, habilidades, etc.).
  • Valoración externa: es la consideración o apreciación que hacen las demás personas sobre nosotros. Son los refuerzos sociales, halagos, contacto físico, expresiones gestuales, reconocimiento social, etc.

Objetivo:

“Educar la interioridad para vivir en profundidad la relación con uno mismo, con Dios, con los demás y con la realidad”

Por trimestres, el objetivo se estructura del modo siguiente:

  • 1er trimestre

Tema: La interioridad en relación con uno mismo.

“Si miras en el fondo de tu corazón, te conocerás mejor”

Objetivo: Favorecer el autoconocimiento y la integración de las emociones a través del silencio y la reflexión, utilizando técnicas de relajación y conciencia corporal.

  • 2º trimestre

Tema: La interioridad en relación con los demás.

“Acércate a los demás y descubrirás como son”

Objetivo: Ayudar a establecer relaciones más profundas y auténticas con los demás, evitando la superficialidad, el utilitarismo y la apariencia.

  • 3er trimestre

Tema: La interioridad en relación con la realidad y con Dios.

“Conocer el mundo nos ayuda a amarlo, Dios quiere vivir en nuestro interior”

Objetivo: Aprender a hacer una lectura creyente de la realidad, viviendo el presente y apreciando la belleza. Dios está en nuestro interior, la Fe nos ayudará a descubrirlo”.

El objetivo general será “valorar el diálogo como medio de construcción de la persona, a través de la búsqueda solidaria y la escucha sincera, con una actitud de acogida, aceptación, comprensión y respeto”. 

Quedando dividido en tres trimestres: 

  • Primer Trimestre 

Tema: Al dialogar escuchamos porque el otro nos importa. 

Objetivo: Tomar conciencia de que el diálogo contribuye a un mayor equilibrio personal y a optimizar las relaciones personales. 

  • Segundo Trimestre 

Tema: El diálogo requiere descifrar los códigos de lenguaje verbal y no verbal. 

Objetivo: Reconocer y tomar conciencia de todas las facultades de que disponemos para podernos comunicar. 

  • Tercer Trimestre 

Tema: Con el diálogo comprendemos y valoramos la diversidad y abrimos cauces de comunicación. 

Objetivo: Descubrir que el diálogo es necesario para la convivencia y que requiere escucha y respeto.

 

Adecuación de los objetivos generales a las etapas impartidas

El objetivo general tiene como lema “Valorar el diálogo como medio de construcción de la persona” a través de: 

  • La búsqueda solidaria.
  • La escucha sincera.
  • Con una actitud de acogida, aceptación, comprensión y respeto. 

Escuchar al otro es dejarle ser. La mejora en la comunicación lleva a muchas personas al autodescubrimiento. 

 

Área educativa: 

Aprender a dialogar nos ayudará a comprender al otro y a valorar la riqueza de cada uno. 

Reconocer y tomar conciencia de todas las facultades de que disponemos para podernos comunicar, poder comunicarnos es un privilegio. 

Tomar conciencia de que cualquier mejora que podamos introducir en el ámbito de la comunicación puede contribuir decididamente a lograr un mayor equilibrio personal y a optimizar las relaciones interpersonales.

 

Área didáctica: 

Valorar el diálogo entre científicos, exploradores, como medio seguro de avance de las ciencias, de la investigación, de los saberes y de la mejora de la sociedad.

 

Área convivencial: 

Fomentar, o potenciar…la comunicación en positivo. 

Tomar conciencia de que la persona que habla, escribe y se comunica, de algún modo ejerce sobre los demás un poder de influencia que debe conocer y saber administrar. 

Descubrir que el diálogo es importante, para la convivencia y que requiere escucha y respeto. 

 

Área de pastoral: 

Potenciar el diálogo interreligioso nos ayudará a conocer mejor a Dios y a valorar a todos los creyentes.

El objetivo general tiene como lema: “Descubrir la constancia como valor para alcanzar nuestra metas”, para ello hemos preparado una serie de apartados que se adecuan según los diversos materiales aportados a cada una de las etapas educativas.

Trabajaremos el objetivo para alcanzar nuestra metas fomentando la firmeza y la voluntad que contrarresten los efectos del ambiente actual, que busca y promueve los logros fáciles.

Siguiendo la línea de nuestros Centros Vicencianos a lo largo de este curso que hoy comenzamos vamos a trabajar este valor desde tres apartados:

  1. Esfuerzo, superación
  2. Trabajo, laboriosidad
  3. Responsabilidad

Y los siguientes objetivos específicos por líneas:

  • Línea Educativa

Potenciar la fuerza de voluntad como medio para lograr personas responsables. 

  • Línea Didáctica

Fomentar el gusto por el trabajo bien hecho en la tarea diaria, desarrollando el esfuerzo y la constancia.

  • Línea Convivencial

Ser constantes en mantener las responsabilidades asumidas dentro de la comunidad educativa. 

  • Línea Pastoral

Impulsar una actitud de compromiso constante por vivir los valores del Evangelio.

LO QUE A TI TE MUEVE, SE MUEVE CONTIGO

 Objetivo general:

Desarrollar el sentido crítico y refrexivo, como una forma de percibir e interpretar la realidad, buscar la verdad y llegar a ser personas trascendentes, libres y creativas.

Objetivos específicos:

  • Adquirir destrezas de pensamiento crítico: análisis, discernimiento, decisión.
  • Cultivar actitudes de apertura y búsqueda de la verdad yendo más allá de lo aparente.
  • Desarrollar conductas humanizadas que nazcan de decisiones fundamentadas y libres.

Objetivos trabajados en cursos anteriores. 

Siguiendo nuestro propósito de educar en valores, vamos trabajando en cursos anteriores los de: 

  • Autoestima: Valoración de la propia persona. 
  • Autocontrol: Dominio de si mismo para actuar desde dentro. 
  • Sentido crítico: Desarrollo de la capacidad de reflexión.
  • Sinceridad-coherencia: Actuar desde convicciones propias. 
  • Interioridad: Vivir desde el propio núcleo, para llegar a ser lo que alienta en nuestro interior. 
  • Esperanza: Que nos ofrece motivaciones sólidas y profundas para el esfuerzo diario que requiere la vida. 
  • Compartir: Descubrir que dar es más que recibir, poniendo al servicio de los demás lo que somos y tenemos.
  • Respeto: Descubrir el valor del respeto, dentro de la diversidad y pluralismo, respetar es aprender a cultivar la alegría, el aprecio, la ternura y la buena voluntad hasta el punto de decidir ser feliz haciendo felices a los demás. Se trabajó bajo tres ejes: respeto a uno mismo (coherencia-autenticidad), respeto al otro (tolerancia) y respeto al entorno (ambiente ecológico). 
  • Justicia: Se entiende por justicia la constante disposición de la voluntad de dar a cada uno lo que es suyo. La Justicia tiene una gran importancia para la vida de los hombres en su aspecto individual, social y profesional. La justicia pone en orden nuestras relaciones con el derecho a los demás. Cuando los seres humanos practican la justicia, hay paz y bienestar en la sociedad. Se trabajó bajo tres ejes: la honradez, la equidad y la paz. 
  • Libertad: Una vida no es auténticamente humana si está privada de libertad. La dignidad del ser humano radica en su capacidad para ser muchas cosas distintas, en poder escoger su forma de vivir y su manera de ser, en intentar ser lo que quiere ser. La libertad se ejerce de acuerdo con los principios fundamentales que nacen en la conciencia, en la familia y en la sociedad, es ahí donde este valor se orienta, forma, educa y respalda, forjando personas integras. 
  • Interculturalidad: Bajo el lema de “Iguales ¡Sí¡, Diferentes ¡También¡", intentamos: “Favorecer una convivencia más fraterna en una igual dignidad y mismos derechos, eliminando prejuicios y estereotipos discriminatorios”. Es labor de todos y en especial de los educadores, rescatar lo auténtico de nuestros hijos-alumnos y a su vez, a través desde ellos buscar en nosotros mismos lo humano, lo esencial en nuestra propia existencia. No podemos ni debemos abandonar al azar , ni las circunstancias la educación de lo más íntimo de nuestro ser, ni relegar a un segundo plano los valores fundamentales que nos identifican como seres humanos.
  •  “La alegría, rostro de la felicidad”: Intentando “descubrir que la auténtica felicidad está en llenar de sentido nuestra vida”. Siguiendo la línea de nuestros Centros Vicencianos a lo largo de este curso que hemos iniciado, vamos a trabajar este valor desde tres apartados o líneas de acción:

1. La felicidad, proyecto de vida

Objetivo: Esforzarnos para conseguir un talante optimista que nos haga descubrir el aspecto positivo de la vida.

2. Vive con alegría:

Objetivo: Conectar con la vida que bulle dentro de uno mismo, sembrándola con ilusión, cultivándola con paciencia y recreándola con júbilo. 

3. Educar en clave de humor:

Objetivo: Potenciar la manera lúdico-humorista de ser educador para mediar en nuestra tarea de forma mas atractiva y eficaz. 

Vamos caminando por la vida en busca de ser felices, es importante atender a las pequeña alegrías del día a día. Tener metas e ilusiones que dan sentido a nuestra vida, no solamente metas profesionales y de dinero. La “sencillez de ser feliz, el trabajo creativo, las acciones solidarias para hacer felices a los demás , abrir una puerta a la esperanza. No sólo el tópico de Salud, Dinero y Amor. 

Existen dos tipos de alegría: 

  • La alegría externa, fisiológica, caracterial (en relación con el sentimiento de jovialidad).

Se relaciona con la diversión, que es una alegría superficial, ligada al momento concreto de placer y que tiene un efecto pasajero sobre la vida anímica del sujeto, sobre la que tiene sólo un efecto parcial, limitado, temporal.

"El buen humor o la jovialidad o el ánimo festivo necesita del mundo exterior", afirma Lersch. 

Suele manifestarse con risa, extroversión, dinamismo físico, etc. 

  • La alegría interior, profunda, espiritual, la auténtica, la verdadera.

Se aposenta en el ser profundo de la persona y, más que una satisfacción pasajera o una emoción que roza la periferia de la persona, es un estado que la persona puede y debe cultivar. Es una alegría basada más en el tono vital integrador de toda la personalidad, y sobre todo en un adecuado y exacto alcance del sentido de la propia vida y de toda la existencia. 

La alegría espiritual penetra en toda la vida anímica y proporciona una ayuda inapreciable para cada momento de la existencia, como afirma el doctor Philipp Lersch: 

"La alegría interior proporciona a nuestras percepciones un brillo especial"

"La alegría espiritual muestra todo el horizonte, objetivo de nuestra existencia a una nueva luz"

"La alegría auténtica da a nuestros pensamientos y a nuestra voluntad una particular dirección»"

Éticamente, moralmente, esa alegría interior: 

- Es más valiosa que la mera diversión.

- Proporciona un punto de apoyo importante.

- Hace más hermosa la vida.

- Nos hace más optimistas y felices.

- Es comunicación y participación: contagia.

- Se manifiesta en una sonrisa, en la serenidad, en la paz interior, en el gozo profundo… 

Aprender a convivir requiere una educación en valores que rijan la convivencia entre los seres humanos para hacer nuestro mundo mas habitable y humano. A la hora de convivir y de abordar cualquier conflicto es importante la capacidad de apertura y diálogo, actitudes de respeto al otro, escoger el momento oportuno y el espacio adecuado para la comunicación, hablar expresiones claras y saber escuchar. Es necesario que exista en el grupo un ambiente de aprecio y confianza en el que todos se sientan aceptados y valorados. Sólo así se logrará una auténtica convivencia que nos hace crecer a todos. El camino para reconocer las diferencias y aceptarlas no es fácil, requiere un continúo y largo entrenamiento para que nadie aparezca excluido. 

Ante este panorama, familia y colegio asumen el reto de la educación en valores, entendemos la educación como un proyecto para ser feliz-con los otros-en la historia y en el mundo. Una aventura en tres frentes: 

  • Logro de la identidad madura
  • Logro de una sociedad más humana
  • Logro de un mundo más habitable 

Nuestra propuesta : Descubrir y vivir el misterio de Dios, y vivir el misterio de Dios como nuestra realidad y futuro manifestado en Jesús de Nazaret. Un Dios que solo tiene “ojos de amor ” para el Hombre. Amor incondicional que nos recrea, nos hace nacer de nuevo y abre horizontes de futuro: 

  • La vida es lo más importante
  • La vida vale la pena cuando se entrega por amor
  • La vida tiene el futuro abierto